Es una de las ideas centrales del AT: tema de la Ley y de la súplica, de la esperanza y del ideal. Por eso aparece en todos los cuerpos del AT, con gran abundancia de paralelos, especificaciones, contextos; pero no se traduce en una exposición conceptual sistemática. Incluye lo que nosotros llamamos justicia distributiva, retributiva, vindicativa y, también, la justicia social y los derechos del hombre. Tanto que muchas veces no se distingue de la misericordia y el amor. Es el respeto concreto y eficaz de los derechos de todos, en particular de los débiles, y se funda en la hermandad de los hombres (con frecuencia, restringida a Israel). La justicia también tiene en cuenta el "derecho de gentes" (Am 1). Es tarea de todos y brota de la conciencia: es corriente llamar "justo" al hombre honrado; al justo se opone el injusto (en términos forenses, inocente y culpable), y en Proverbios, la oposición se relaciona íntimamente con la oposición sensatez-necedad. Es tarea específica de los jueces (↗Juicio), de los gobernantes (Sab 1,1 ss; Sab 6,1-10), del rey (Sal 44; Sal 72); la justicia es el programa político de Absalón (2Sm 15,1-6). Hacer justicia equivale a defender los derechos, en el tribunal o fuera. Dios establece la justicia en Israel respaldando una legislación que pretende ordenar las relaciones de los ciudadanos como parte de la alianza. A los profetas toca denunciar las injusticias que cometen los israelitas, especialmente los poderosos (Amos y Miqueas), incluso el rey (2Sm 12). Justicia y culto: cuando falta la justicia, el culto queda vacío, deformado, se vuelve execrable y criminal (Sal 50; Is 1,10-20; Eclo 34-35). Practicar la justicia está íntimamente ligado con conocer al Señor, al verdadero Dios, que ama la justicia (Jr 22,16; Is 45,21-24); mientras que los falsos dioses no defienden la justicia y son destronados (Sal 82); viceversa, el falso concepto de Dios trae la injusticia (Sab 1,1; Sab 14,22-31). Dios hace justicia al débil y al oprimido, y así quiere ser reconocido. Dios restablece la justicia en sus juicios históricos. En la era final o mesiánica implantará un reino de justicia en la tierra (Is 11,3-5; Is 32,1-3.15-18).