Antes de la vocación y misión ensaya y realiza por adelantado un éxodo; recibe la revelación de Dios, la llamada y la misión. Esta comienza en Egipto, se desenvuelve en el desierto, se quiebra al llegar a la tierra. Tiene que liberar y guiar, es mediador (↗mediación) de la ↗alianza y la ↗Ley, tiene palabra profética, intercede por el pueblo, es confidente de Dios. La tradición israelítica lo ha visto como caudillo, profeta (Dt 18) e incluso sacerdote (Sal 99,6). Lo ha considerado autor literario que narra, legisla, anuncia y predica.