Antiguamente escribían en tablillas de barro y en losas (decálogo), más tarde, emplearon el pergamino y después, el papiro. Libro equivale muchas veces a escrito, documento, protocolo. Se escriben algunos contratos (Jr 32), el protocolo de la ↗alianza (Dt 24,1), oráculos sueltos o reunidos (Is 8,16; Jr 36), narraciones épicas o religiosas (Jos 10,13), anales y crónicas reales (Re), cartas (1Re 21,8). Después del destierro se comienza la compilación de los escritos sagrados, que empiezan a ser Escritura canónica con autoridad. A ello se refiere (1Mac 12,9). Se habla del libro del destino (Sal 139,16); del registro (Jr 22,30; Sal 87); del libro de las obras que sirve para juzgar (Dn 7,10), del libro de los vivos (Ex 32,32).