El texto masorético presenta el nombre עִירוּ (Irú), mientras que la Biblia de Jerusalén sigue aquí la forma más breve «Ir», probablemente de acuerdo con la tradición griega, que transmite Ηρα (cuyo nominativo sería probablemente Ηρ). No parece haber, sin embargo, una razón textual concluyente para abandonar la lectura masorética. A pesar de BJ, restituyo, entonces, en esta base de datos esa forma, aceptada por la mayoría de las traducciones.