El texto hebreo presenta aquí una divergencia entre ketiv y qere: el ketiv tiene כלהי, mientras que el qere propone leer כְּלוּהוּ (Keluhú). La forma «Kelaías» de BJ no corresponde exactamente a ninguna de las dos, sino que parece reflejar una reconstrucción del nombre a partir del ketiv, suponiendo una alteración en el orden o la lectura de sus últimas consonantes.
La dificultad parece antigua, pues también la tradición manuscrita de la LXX presenta formas diversas. Algunas de ellas se acercan a un nombre del tipo «Kelaías», lo que puede explicar la opción de BJ, mantenida también en BJ3.