Personificación del mal; la palabra aparece muchas veces en la Biblia, pero recién aquí entendida personalmente, aparentemente como metáfora de algún personaje malvado, por ej. Senaquerib (BJ). No todas las traducciones lo dan como personificación, BJ explicita esta lectura escribiendo «Belial» con mayúscula (marca gramatical que, por supuesto, no pertenece al texto hebreo).
Existe también la forma «Beliar», procedente de la tradición griega, con r final en lugar de l (ver 2Cor 6,15).