No todos lo admiten como nombre propio, para algunos es apelativo. BJ hace una curiosa traducción: "a ti, Sícigo, «compañero» mío", es decir que lo repite dos veces, una como nombre propio, la otra como apelativo, pero en el texto griego no está dos veces.
NBE, NC, CEE, RV, y otras, lo consignan como apelativo.
Según Clemente de Alejandria y Origenes, la persona consignada con ese apelativo podría ser la esposa del apóstol (en griego está en vocativo, y se puede forzar la interpretación como forma femenina, aunque realmente es un vocativo masculino); lo señalo como curiosidad, ya que en 1Cor 7,7 dice que no tiene esposa (por viudez, quizás, o por celibato voluntario, algo raro en un judío).