Og, rey de Basán, fue uno de los últimos representantes de los refaítas y gobernó un extenso territorio al este del Jordán. Fue derrotado por Israel en Edreí durante la marcha hacia la tierra prometida, y su reino quedó repartido entre las tribus transjordanas. La tradición bíblica conservó además el recuerdo de su extraordinaria estatura, evocada mediante las grandes dimensiones de su lecho (Dt 3,11).