El texto hebreo presenta aquí una diferencia entre el ketiv («lo escrito»), זבידה, que corresponde a la forma «Zebida», y el qere («lo leído»), זְבוּדָּה (Zebudá). La ficha conserva la forma tradicional «Zebida», basada en el texto escrito, mientras que como forma original se consigna el qere vocalizado, que representa la lectura transmitida por la tradición masorética.
La tradición griega presenta formas completamente distintas: numerosos manuscritos leen Ieldaf, el Vaticano Iella y el texto lucianeo incluso Hamutal; probablemente reflejan una transmisión muy inestable del nombre, sin que pueda establecerse con seguridad cuál fue el origen de estas variantes.