Hay con este personaje un problema complejo con el nombre: si se recorren las distintas traducciones, se verá que no todas transcriben lo que trae el texto hebreo, "Abi-albón", sino que algunas lo vuelcan como Abibaal (BJ, Nova Vlg). Pero además parece evidente que se trata del mismo personaje llamado en el paralelo de 1Cr "Abiel" (incluso LXX lo vuelca en 2S como Αβιηλ, es decir, con la forma que aparece en el paralelo de 1Cr). En los dos casos la procedencia es la misma: haarbatí", el arbatita, a pesar de que —inexplicablemente— las versiones castellanas lo traducen distinto en 2S y en 1Cr, haciendo más confuso el problema.
Abiel es un nombre teofórico (El=Dios) con significado: "abí" (mi padre) "El" (Dios): Dios es mi padre.
El problema es que Abí-albón parece más bien haberse deformado, y no haber conservado el sentido ni la referencia teofórica.
De allí que se haya conjeturado que la forma primitiva del nombre fuera Abibaal —como ocurre en otros nombres que contienen el elemento teofórico Baal, ver notas a Isbaal (1) y Meribbaal—. A partir de ella se intenta explicar, por una parte, la forma Abiel de Crónicas, quizá mediante la sustitución de Baal por El, y, por otra, el difícil Abi-Albón transmitido por el texto masorético de Samuel. La conjetura resulta plausible, pero no existe ningún testigo textual que conserve efectivamente la forma Abibaal ni permita reconstruir con certeza el proceso que dio lugar a las variantes conservadas.